Archivo Mensual: octubre 2015

BEST 50 LATAM: LA INGENUIDAD Y LA LEGITIMACIÓN DEL PODER

Diversos comunicadores y chefs han dado a conocer su voz  respecto a la última premiación de los Best 50 Latam.

Algunos apuntaron a la “dictadura” de algunos países, otros, acudieron a nuestro Martín Fierro “hacete amigo del juez” y hasta se criticó la capacidad de jueces y en algunos casos, se deslizó la existencia de amiguismos y ciertos casos de corrupción.

Tampoco faltaron las voces de algunos premiados. Resulta curioso escuchar su crítica a los organizadores de los cuales aceptaron su premio y a integrantes de la lista que ellos mismos forman parte, sin dejar de reconocer su derecho a expresarse como quieran.

Lo cierto es que la gastronomía se ha convertido en un negocio que supera holgadamente las fronteras del trabajo del chef, del restaurante mismo y de los críticos. Su importancia es tal, que muchos países lo incorporaron en sus políticas de estado ya que se encuentra vinculado al negocio turístico, es decir, al ingreso de divisas.

En otras palabras, la gastronomía ha perdido su ingenuidad y está contaminada con pociones muy diversas: ambiciones del chef, del dueño del restaurante, de políticas de estado, de intereses económicos de los sponsors, de críticos, medios e inclusive, del organizador del premio, que sopesa esta diversidad de presiones en resguardo de su propio negocio de premiar.

Qué se premia? Por qué no hay categorías de restaurantes? Por qué estos jueces? Nada está claramente definido. Es que la ambigüedad es necesaria para permitir la negociación. Cuando alguien pone dinero, jamás deja que el destino de su renta dependa del azar ni a la buena voluntad de otros.

Algunos no pueden dejar de estar, por su poder de experto y de referencia. En otras palabras, porque son reconocidos capos en lo suyo o por su fama. Otros, no se encuentra explicación del por qué figuran. Es que el mundo, no está en manos de los que saben, sino de los que se atreven, corrupción incluida.

La diferencia entre poder y autoridad radica en que, la autoridad es el poder legitimado. Es decir, puedo ser profesor (poder), pero si durante la clase mis alumnos están a los gritos arrojándose cosas entre ellos, no legitiman mi poder, por lo tanto, no tengo autoridad.

La pregunta es que van a hacer los premiados, los que quieren serlo y los críticos? Seguirán legitimando el poder de los 50 Best Latam?